sábado, 11 de abril de 2015

Esfuerzo mínimo

Vivimos en una sociedad en donde, en la mayoría de las veces, la ley que rige es la del mínimo esfuerzo. Por mencionar sólo algunos casos, damos vueltas prohibidas al conducir, fumamos en espacios en donde no está permitido, nos quedamos parados a un lado de las puertas del transporte público aunque no vayamos a bajar y circulamos sobre el carril confinado al meteobús. Esta actitud se ve también reflejada en el ámbito profesional, por ejemplo, usamos el helicóptero de la institución en donde trabajamos con fines personales. ¿Consecuencias? Muchas, entre ellas, corrupción.

El ejemplo que voy a exponer hoy lo he visto en cada una de las clases que he dado. En mi post inaugural, mencioné que el trimestre que acaba de terminar impartí una materia que se llama "La ingeniería de software en el contexto nacional", en la cual aprendí muchísimo, y es la experiencia que usaré.

El objetivo de este curso es que los alumnos que comenzaron la licenciatura en ingeniería en computación en septiembre pasado tengan una idea de qué es la ingeniería de software y cómo está este asunto en México. Estarán de acuerdo conmigo en que este tema no es para que todos los días un profesor se pare enfrente del grupo, presente diapositivas, use el pizarrón, etc. Es decir, éste, más que un curso, debería ser una especie de seminario, en donde los alumnos lean, participen, escuchen a expertos, escriban lo que han aprendido e investiguen. Bueno, es lo que hice y evalué estos cinco criterios.

Creo que no es nada difícil leer, ¿o si? No es nada difícil participar en clase, ¿o si? No es nada difícil ir a un aula y escuchar a una persona, ¿o si? No es difícil escribir, ¿o si? No es tan difícil investigar un tema (sobre todo con tanta información que actualmente está al alcance de unos clicks), ¿o si? Por las calificaciones que obtuvieron los alumnos, uno pensaría que si, pero la realidad es que, aunque tienen la capacidad y potencial para hacer las cosas más que bien, l@s chav@s hicieron el esfuerzo mínimo y algun@s ni eso.

Confieso que hay materias que por naturaleza son difíciles y que seguramente habrán estudiantes a quienes les cuesten mucho trabajo, pero, ¿no leer, no escribir y no participar en clase? En este curso no estudiamos la propagación de onda, ni cómo resolver un problema de optimización con múltiples objetivos y restricciones. Se trataba, simplemente, de atender a las sesiones y opinar. ¿Será que esto es difícil?

Ya es momento de dejar de hacer las cosas con el mínimo esfuerzo. Por el bien de nuestra sociedad, pongamos empeño en todo lo que hacemos y creemos un mejor México.